Comiendo al paso.
Written by Arlequin on Abril 26, 2008Me como los minutos al paso, y se me indigestan. Dema
siada euforia para tan poca sonrísa. El sarcasmo del sol asomando por entre las nubes, me da que pensar. Pero pienso poco. Y mal. Y a veces, incluso del revés, se me cae el nido de las ideas al fondo del vaso de mi fracaso, donde aguardará al último trago, el que me dé el derechazo que me dejará k.o. en el segundo asalto. El primero creo que lo gané.
En el ajedrez, los peones siempre son los primeros en morir. La gente, ingenuos ellos, dicen que no valen nada. Que protegen al rey con su vida. Que no valen nada. Y sin embargo, si no fuera por tantos y tantos peones que he interpuesto entre la vida y yo… quizá nada fuera igual. Y eso sí que no.
Disculpen la sencillez. Hoy, me han dado jaque mate.
El aragonés Errante.
“El tablado
fragmento del frenesí
hirviente porción de mentalidades
semidotadas de un raciocinio diestro
que juega a jalonear
su limitada realidad
en el universo atemporal de un tablero
tablón de cuerpo a cuadros
con el alma hecha frustración
El ajedrez es el zurdo imperativo
Que degustado con detenimiento
se transforma en un fenómeno ubicuo
él es
el prudente peón apoyando la defensa
la gota de sudor y la mano humecta
palma en la que tiemblan los dedos
por el doloroso dulzor del estrés…”
Adriana Tafoya.

