Músico, loco, callejero y borracho.
Written by Arlequin on Abril 18, 2008Apoyado aquí, en mi pared de siempre, veo pasar a la gente y su andar mezquino, mirándome de reojo con una mezcla de asco y admiración que rara vez sé diferenciar, intentando llegar a tiempo a otro sucio destino de sus aburridas vidas…
Y yo, con el alma deslizandose entre los dedos, veo la estela de otr
o joven día que morirá como ayer, y talvez como mañana, pero que intentaré cambiar desde la punta de los dedos hasta la saliva reseca que habita en mi humorada boca, con la sensación de que nos engañamos más que mentimos, y con la certeza de que nunca supimos cuándo parar, hastíos de nuestros propios corazones… abandonándolos en cualquier esquina de papel donde cualquier desconocido puede tropezar, y de vez en cuando robar para malvender en una tienda de empeños nada famosa…
Pero con una sonrisa en el pecho que de no reventar podrías incluso abrazar a alguien.
Sólo soy un músico frustrado, una mente enloquecida en su propio laberinto, un callejero de la imaginación y un borracho sin remedio, cuando no quiero tenerlo.
Rock’n'Road
El aragonés Errante
“Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.”
Octavio Paz

