Lo poco que sé de la vida

Written by Arlequin on Mayo 29, 2008 – 1:43 pm -

Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos.

Que nadie se me emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que sé de la vida, a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea. Sí, sobrino, va por vos.

Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir unavez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo, te regalo un método infalible. Mientras tú vayas decidiendo, todo está bien. El día que dejes de decidir, ese día, cuidado, porque la habrás palmado un poco.

Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, yate puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas.

Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar.Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un solo día trabajando únicamente por dinero.

Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va.

Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondido. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligado a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseado, que se frustren todas tus esperanzas y que acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos.

Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes de desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes.

Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas, los que no hayas hecho antes de los 30, ya jamás pasarán debuenos conocidos. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira.

Para terminar, y hablando del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara, porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al fracaso. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón.

Risto Mejide - Hartículos

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Say it to me now

Written by Arlequin on Mayo 27, 2008 – 9:42 pm -

http://es.youtube.com/watch?v=o_IyvC0LpzU

I’m scratching at the surface now
And I’m trying hard to work it out
So much has gone misunderstood
This mystery only leads to doubt
And I didn’t understand
When you reached out to take my hand
And if you have something to say
You’d better say it now

Cause this is what you’ve waited for
Your chance to even up the score
And as these shadows fall on me now
I will somehow

Cause this is what you’ve waited for
A chance to even up the score
And as these shadows fall on me now
I will somehow

Cause I’m picking up a message Lord
And I’m closer than I’ve ever been before

So if you have something to say
Say it to me now
Say it to me now
Say it to me now

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Non Sequitur

Written by Arlequin on Mayo 26, 2008 – 6:57 pm -

No se sigue. Y da igual como te pongas, que el final de ésta historia poco tendrá que ver con la lógica. Freud podría ponerte quince ejemplos consecutivos de porqué aceptar lo que pasa, pero como el cielo sigue sobre la tierra, y el mar aún no se ha secado, igualmente no lo aceptas.

Y en el ring, arrodillado y esputando tu propia sangre, te replanetas tu existencia. No te preguntas de donde vienes, a donde vas, ni todas esas gilipolleces existenciales, sino que vas un paso por encima de tu alma, intentando averiguar porqué caminas por el barro, con las suelas tintadas del color de la incerteza, y con el andar cansino del vagabundo que no sabe a dónde va. Del payaso al que le quitaron sus sueños, sus zapatos de Clown, su colorida sonrisa. Te sientes clochard en una avenida desierta, borracho incapaz de pronunciar un sueño dormido en los cajeros, te sientes tú mismo.

Te levantarás, claro que lo harás, porque desde el suelo no se ve bien el mañana, pero será de forma automática, sin pensarlo dos veces, sin replantearte que quizá no debiera ser allí, que por un momento, se te cerró el camino con alambre de espino, y diste la vuelta cabizbajo, para tomar la otra opción, la menos buena, la más sencilla, la que no te hace feliz; la que quizá lo haga.

Pero, aunque lo hiciera… que más da… si no es donde tienes que estar. Si es donde acaban los corazones que no tienen cabida en los pechos de oro. Donde se mueren las penas que jamás debieron ser lloradas allí. Donde nunca, nunca jamás, deseaste a nadie, pues sabes que es agua que no has de beber.

Es la conclusión errónea. Es la premisa falaz. Es la lógica inherente al riesgo.

Es la vida… que te olvida.

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Cárcel

Written by Arlequin on Mayo 25, 2008 – 3:20 pm -

¿Dónde estarán los otros? Dijeron que vendrían
pero nadie aparece. Nuestros ojos amarran
los últimos recuerdos pero nadie aparece.
Escribimos un nombre (las paredes son grises):
aquí estuvieron hombres como fieras en selva,
aquí se amaron otros como nunca se amaron.

¿Cuándo vendrán los otros para hablar,
para mirar a alguien, para sonreír
con las personas? A veces digo
que estoy triste y recuerdo las voces que recuerdo.

¿Dónde estarán los otros? Dijeron que vendrían.
Salgo a buscar a mis amigos
y me encuentran cercado por los muros.

Manlio Argueta

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Serie Negra

Written by Arlequin on Mayo 23, 2008 – 12:42 am -

Capítulo uno: Guitar Hero

Nunca sabré porque seguía compartiendo vida con Dante. Cuando me habla, se me mete por los cinco sentidos.

A las ocho de la mañana, nunca lo sabía. Ducha y desayuno mediante, creo que empiezo a comprenderlo: no me entiende. Como todas.

No sé quién me leerá, o siquiera si lo harán, pero seguro que alguien se estará preguntando porqué si es perra (porque lo es) le puse Dante. Y la respuesta es sencilla, el cartel “Cuidado con el perro” no creo que sirviera de mucho si la despiadada y fiera can “Luna” andara suelta por el lugar dónde ése cartel debería surtir efecto. Si algún día me decido a ponerlo, claro.

Fácil, ¿no? Pues ella tampoco lo entiende. No me entiende. Como todas.

El Duende siempre fue un buen garito. Pequeño. Quizá demasiado, pero quién necesitaba espacio teniendo un cigarro colgando de la comisura de los labios y una rubia mordiéndose la suya (porque no quiere hacerlo en su boca) delante de ti. De hecho en ése tipo de situaciones el espacio es lo primero que suele sobrar.

Sin embargo, había algo raro. Olía bien, muy bien, esencia de tormenta… y un pelo tan liso como mi vergüenza, que a esas alturas estaba por los tobillos.

Sin embargo, allí encerrados, entre porcelanosa, testiga de sucias pasiones, sucios vicios, y porqué no, limpios alivios, mi cabeza no podía centrarse en lo real

mente importante. Era raro.

-¿Qué esperabas, cariño? -Si no fuera porque tenía una mano esposada a la tubería del retrete, le hubiera quitado ese dichoso mechón de pelo rebelde que siempre le colgó del flequillo y que nadie jamás supo domar-

-Pensaba que siempre era yo el que dejaba a medias, ¿Qué a cambiado?

-Mis expectativas de futuro.

-No me digas que ya no te quieres casar conmigo… ¡Vaya! ¿Y que hago con todo el planning de mesas para el banquete? Tantas chinchetas son un peligro…

-No sé si te has fijado pero no estás en un buen momento para ser tu mismo…-Resonó demasiado, creo que no era efecto del eco-

-¿Qué cojones quieres, princesa?

-Ya tengo lo que quería.

Yo no.

Yo nunca lo tuve. Y ahora menos.

Resonaba “Hurricane”, tan bella como sólo el padre del rock’n’roll sabía hacerla sonar, y sin embargo ni la ví pasar…

En mi cabeza, daban vueltas unos arrugados papeles, como sostenidos por hilos invisibles que los hacían girar, lentamente, casi torturándome… perdón, torturándome…

Se había llevado el setlist de mi mejor concierto.

Un concierto que por fín me retribuiría mi merecida fama de Rock’n’roll star, mi crescendo de final de pieza, el redoble que precede al fin…

La lista con nombres, apellidos, DNI, cuentas bancarias, fechas, fechas, fechas y más fechas, lugares, coches, matrículas y demás datos inservibles de “Los trece”.

Un nombre ridículo, todo sea dicho. Lo sería más si no fuera porque estaban involucrados en un largo etcétera de robos, secuestros, extorsiones, narcotráfico, prostitución de lujo y creo, si no recuerdo mal, que tampoco pagaban sus multas por exceso de velocidad. Hijos de puta. Y mi pequeña que se enrabieta porque no meto quinta.

¿Era ella uno de ellos? No… si lo fuera, en vez de follarseme con una sola mano, me hubiera pegado un tiro. O dos, nunca le gustaba dejar las cosas sin terminar. Vaya… parece que no la conocía tan bien como creí hacerlo.

-Venga que estamos cerrando, ¡a colocarse a otra parte!-Lo acompañó de un bonito fregonazo en los pies-

-No me jodas tío, ¿me ves cara de yonki? Mi mejor droga me ha dejado un polvo a medias y esposado a una puta tubería. Sería estupido meterme más.

-Y yo sería estúpido si no te echara. Los problemas traen problemas.

-A mí con que me traigas un cigarro…

(…)

-Extracto de una novela que jamás se comercializará.-

El aragonés Errante.

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Resumiendo

Written by Arlequin on Mayo 21, 2008 – 9:20 pm -

Resumiendo, que tengo un cajón de la firma Pandora,

37 chansons, c’est a dire, una y media por hora,

sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,

los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario…

Nos tocaba crecer y crecimos, vaya si crecimos,

cada vez con más dudas, más viejos, más sabios, más primos,

pero todo acaba, ya es hora de decirte ciao,

me ha citado la luna en Corrientes esquina Callao…

Resumiendo

sabes donde estoy

resumiendo

si me llamas voy

resumiendo

no me hagas hablar…

Joaquin Sabina - Extracto de “Resumiendo”

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Pájaros en la cabeza

Written by Arlequin on Mayo 20, 2008 – 7:25 pm -

A veces tengo ganas de coger una escopeta, y reventar a tiros a los pájaros que me rondan la cabeza. A su murmullo incesante, piar del quehacer diario, taladro de la cotidiana soledad…

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El rescate.

Written by Arlequin on Mayo 17, 2008 – 3:23 pm -

Tiembla el mundo. Y no porque quiera. Zozobré el tiempo justo para deformar la realidad, y desenfocando las retinas, encomendarme a Dios. No fue queriendo, lo juro. Fue un acto reflejo, instintivo, como ése último clavo ardiendo al que te aferras, aun a sabiendas que quema más de lo que debiera.

Mala sombra. Me tiembla el pulso, y no recibo esa carta de sello rojo. Cada día mi rescate es más elevado, y todo es vano. Las palabras ya no fluyen, ahora se arrastran mohínas de entre los surcos de las líneas de la mano. Y en los posos del café me pareció entrever un cepo. Donde no quepo. Pero le da igual.

Habiéndole echo trampas a la vida, el destino es claro. Pero triste. Satanás se relame y se retuerce de gusto en su fogoso trono, esperanzado con el mundo que le ha tocado castigar. Y mientras tanto, yo me retuerzo en el mío, en el ardor fatuo del filo de la navaja de Occam, indeciso en el precipicio de una campana de Gauss sin sentido, y al borde de la cordura. De la locura.

Funambulista

¿Te fias?¿Hay cuerda?

“Ya no sé si el mundo está al revés, o soy yo el que está cabeza abajo… sácame de aquí, no me dejes sólo, o todo el mundo está loco o Dios es sordo…”

El aragonés Errante

“Fumo mucho y como poco
Hago mucho y duermo poco
Pienso mucho y hablo poco
Sueño mucho y vivo poco
Tengo muchas ganas y pocas fuerzas
Muchas ideas y poco tiempo
Funambulista.
Siempre encuentro el equilibrio y caigo de pie.”

Texto de: http://ladyst.blogspot.com/2007/06/fumo-mucho-y-como-poco-hago-mucho-y.html

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El viaje a ninguna parte.

Written by Arlequin on Mayo 14, 2008 – 8:03 pm -

“Querida:

Siempre me costó escribir las cosas, cuando tenian destino. Nunca me costó entintar la pluma en el cubilete del alma, y cerrar los ojos dejando a la mano correr por sí sola. Pero cuando tengo unas pupilas en la nuca, me tiembla el pulso.

Tampoco me gusó nunca escribir cartas. Es algo bonito, pero distante. Pero los hombres naufragamos en las distancias cortas, así que igual me de cierta ventaja. Y esque aunque muchas veces me sobren las palabras, otras tantas me faltan. Y suelen hacerlo contigo rondando mis musarañas.

Te vas. Te vas porque quieres, y volverás con una sonrisa de como si nada hubiera pasado. Pero será una sonrisa de lo mucho que va a pasar. No sé ni porque te escribo, puesto que en lo que dura un suspiro volverás a estar por ésta, la ciudad inmortal. Pero tengo un deje de melancolía que me impide no escribirte nada.

Y aunque al final, no sea nada, me apetecía desperezar mi alma en tu espalda un poco más. Aunque después de tanto tiempo, igual no hacía falta…”

El aragonés Errante

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Guerra Civil.

Written by Arlequin on Mayo 13, 2008 – 7:00 pm -

V

Y es un país el que desciende

hacia los tristes hangares de los muertos

desde las altas zonas del crimen

A su triste cortejo opongo

una voz quebrada,

un cansancio de sueños rotos

desde las dulces praderas de la infancia

hasta los días coronados de lutos.

Y es mi sueño el que desciende

hacia negativos vocablos

desde las altas cimas del amor.

| VI

En la noche, y a sí misma

cercada por el miedo,

la ciudad desciende al día

circundada de esperanzas.

Pero preguntad por el cielo

en las tristes mansiones de dolientes,

preguntad por el amor

en los sucios hospitales

donde un niño parpardea por última vez

bajo una irónica luz de sodio

y el llanto de la madre

que enloquece de dolor.

No preguntéis tampoco,

en este país de políticos y escombros

quién fundará el sueño de la luz

después de las eficaces promesas de las bombas.

Todos cruzamos por el día

con un muerto cercano al corazón,

mientras la ciudad asciende hacia la noche,

circundada de venganzas.

| VIII

Nosotros libramos guerras interiores

y nuestros son los muertos,

las brisas en salmuera,

los ojos inocentes

bajo tierras de minio.

Yo no tengo sino palabras,

preguntas,

pero declaro una guerra

a mi podrida patria.

Amor: no es nuestro el que desciende por el río,

entre muertos y sargazos.

Amor: un país espera

ascendiendo entre la greda.

Grabiel Jaime Franco

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