Archive for Mayo, 2008
Sonreir sin arbotantes
Written by Arlequin on Mayo 12, 2008 – 9:02 pm -Y esque a veces, y sólo a veces, cuando la mano justiciera del destino afloja los músculos, surge una única y fugaz oportunidad de sonreir sin arbotantes. De enseñar los dientes queriendo hacerlo a un mundo que tus pupilas recordaban gris, pero que ahora matiza la vida en tonos cálidos, y tu alma se acerca tanto a la felicidad que casi casi pueden rozarse en un cortejo vaporoso, donde la arena y el polvo de una niebla mezquina se sientan alrededor para aplaudir…
Y esque, a veces, sólo a veces, no necesitas más. Ni menos.
Rock’n'Road
El aragonés Errante.

“La rosa temblorosa
se desprendió del tallo,
y la arrastró la brisa
sobre las aguas turbias del pantano.
Una onda fugitiva
le abrió su seno amargo,
y estrechando a la rosa temblorosa
la deshizo en sus brazos.
Flotaron sobre el agua
las hojas como miembros mutilados,
y confundidas con el lodo negro,
negras, aún más que el lodo, se tornaron.
Pero en las noches puras y serenas
se sentía vagar en el espacio
un leve olor de rosa
sobre las aguas turbias del pantano.”
Ricardo Jaimes Freyre.
Bushido
Written by Arlequin on Mayo 10, 2008 – 2:26 pm -
“Entre las flores, un trago de vino:
Bebo solo, sin amigos.
Alzo mi copa, convido al claro de luna;
Y mi sombra delante de mí: somos tres.
La luna, ay, no sabe beber;
Y la sombra me imita en vano.
Compañeros de un instante, ustedes, la luna y la sombra.
Con traviesos jugueteos, hagamos fiesta en primavera.
Cuando canto, la luna se distrae;
Cuando bailo, mi sombra extraviada se deforma.
Mientras envejecemos, alegrémonos juntos;
Y, alcanzada la ebriedad, que cada quien se vaya.
Que dure para siempre nuestro vínculo sin alma:
Reunámonos en la lejana Vía Láctea.”
Li Po (701-762)
Los espejos.
Written by Arlequin on Mayo 7, 2008 – 9:43 pm - Yo que sentí el horror de los espejos
No sólo ante el cristal impenetrable
Donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos
Sino ante el agua especular que imita
El otro azul en su profundo cielo
Que a veces raya el ilusorio vuelo
Del ave inversa o que un temblor agita
Y ante la superficie silenciosa
Del ébano sutil cuya tersura
Repite como un sueño la blancura
De un vago mármol o una vaga rosa,
Hoy, al cabo de tantos y perplejos
Años de errar bajo la varia luna,
Me pregunto qué azar de la fortuna
Hizo que yo temiera los espejos.
Espejos de metal, enmascarado
Espejo de caoba que en la bruma
De su rojo crepúsculo disfuma
Ese rostro que mira y es mirado,
Infinitos los veo, elementales
Ejecutores de un antiguo pacto,
Multiplicar el mundo como el acto
Generativo, insomnes y fatales.
Prolongan este vano mundo incierto
En su vertiginosa telaraña;
A veces en la tarde los empaña
El hálito de un hombre que no ha muerto.
Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro
Paredes de la alcoba hay un espejo,
Ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo
Que arma en el alba un sigiloso teatro.
Todo acontece y nada se recuerda
En esos gabinetes cristalinos
Donde, como fantásticos rabinos,
Leemos los libros de derecha a izquierda.
Claudio, rey de una tarde, rey soñado,
No sintió que era un sueño hasta aquel día
En que un actor mimó su felonía
Con arte silencioso, en un tablado.
Que haya sueños es raro, que haya espejos,
Que el usual y gastado repertorio
De cada día incluya el ilusorio
Orbe profundo que urden los reflejos.
Dios (he dado en pensar) pone un empeño
En toda esa inasible arquitectura
Que edifica la luz con la tersura
Del cristal y la sombra con el sueño.
Dios ha creado las noches que se arman
De sueños y las formas del espejo
Para que el hombre sienta que es reflejo
Y vanidad. Por eso nos alarman.
El último lobo.
Written by Arlequin on Mayo 6, 2008 – 7:44 pm -Hoy, no habrá lírica barroca. Ni tan siquiera lírica. Que se cayen los poetas, pues hoy no le cantaré al amor. Ni al desamor, que tantas veces vino a verme. El mundo está loco, pero sigue girando. Impasible.
Muere gente, y ni un ápice de nuestros acomodados corazones se inquieta tan siquiera una brizna. En ciudades emblemáticas, otrora estandartes de una cultura milenaria, se realizan con índole de fiesta salvajadas inhumanas sobre seres supuestamente inferiores. Toros, vacas, focas, ballenas, demás fauna inocente, niños y niñas, gente en cuyas canas reside la sabiduría de toda una vida…
Y supongo que, mea culpa, me debo de incluir. Es un todos contra todos donde no ganará nadie. La psicosis asoma la cabeza cada vez con más frecuencia, y la locura y enajenaciones transitorias cada vez resuenan más en los recovecos de una civilización que dista bastante de ser el mundo evolucionado que debiera.
La teoría de la conspiración más absurda, la que nadie jamás ideó, se está llevando a cabo en la oscuridad de las simientes inconscientes de una sociedad sin cauce. Vidas paralelas destrozándose mutuamente, vidas ajenas arrebatadas por el mero hecho de la autosatisfacción, o del beneficio propio más canalla. O por amor, manda cojones.
Los juglares nunca imaginaron que sus cielos estrellados, merecedores de la oda más bella compuesta nunca a sus Julietas, en tiempos modernos no serían tal. No sabían que inconscientemente pasaban por encima de la vida, pisoteando la verdosa esperanza de unas tierras que no lejos de ellos, se verían abocadas a la extinción más estúpida, por la coacción egoísta de la gris y venenosa sinrazón humana. No sabían que le estaban arrancando los pulmones a la tierra. Pero sus estertores cada día son más visibles, tangibles y demoledores.
No, hoy no hay retórica barroca. El mundo, está siendo testigo de que Thomas Hobbes se equivocaba. El hombre no es el lobo del hombre. El hombre es el último lobo.
El aragonés Errante.

De ciento a viento.
Written by Arlequin on Mayo 5, 2008 – 6:51 pm -Y de ciento a viento vendrán mis musas, difusas, absurdas y aburridas de jugar al póker, siendo yo su segundo plato, su plan B, quizá Z…

Qué se le va a hacer, si a veces el tiempo corre más de lo que debe, si a veces necesitas un par de horas, y sólo dispones de un par de escasos minutos, para estar a solas con tu vida.
Qué se le va a hacer.
Disculpen próxima desidia, y perdonen la tristeza.
El aragonés Errante.
Cruces de Mayo
Written by Arlequin on Mayo 3, 2008 – 3:16 pm -Enredado en un ramaje tan absurdo que ni yo mismo entiendo, abro los ojos, poco a poco, luchando con las legañas de las pesadillas, y temiendo por qué pié echaré a tierra primero. Anclado en la zozobra de unas decisiones inseguras, me debato entre la ira y la vida, por un trocito de tranquilidad en mi sucio rincón, con una maltrecha libreta y un hilo musical variado y repetitivo.
Barro las horas que me sobran, y escupo las que me faltan. Y en las cruces de Mayo, entre sol y sol, llorar en seco por la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad desperdiciada. Echando en falta los pasos de astronáuta por los relieves lunares de una espalda buena conocida, pero temiendo la mala por conocer.![]()
Y al huir de la ciudad, la mujer del tiempo nos dirá, que a una primavera en calma siempre la sucederá, un verano fatal, y que a otoño desastroso siempre le precederá, un verano fatal.
El aragonés Errante.

